martes, 3 de julio de 2012
Ironman Niza 2012
Son las 6:40 pm del 24 de junio de 2012 y me encuentro en la recta de llegada del Ironman de Niza. Tengo lágrimas en los ojos, acabo de abarazarme con Laura y estoy absolutamente enloquecido, saltando y brincando como poseído por el diablo....¡voy a ser FINISHER otra vez!
Llegar hasta aquí no ha sido fácil pero no os voy a contar lo que ha costado esta vez, al fin y al cabo cada uno tiene su vida y sus condicionantes y, como siempre digo, yo hago esto porque soy un afortunado y porque me encanta, disfruto con ello. No quiero aburriros con kms nadados, pedaleados o corridos, con volúmenes semanales, con vatios, calorias, medias y demás mandangas. Los que me conocéis bien ya sabéis lo que ha supuesto preparar esta carrera, ya me he encargado yo de daros el tostón durante todos estos meses.
Prefiero centrarme en lo que ha sido este día. Apróximadamente 12h y 10minutos antes me encuentro en la orilla pedregosa de la playa de Niza, junto al Paseo de los Ingleses, con mi buen amigo Gustavo, compañero en estas lides. Ahí estamos los dos, comprobando como los profesionales, que han salido 5 minutos antes, se van alejando hacia la primera boya. Intento estar tranquilo, serenarme, intento incluso sonreir pero la verdad es que estoy completamente aterrado. En fin, que sea lo que tenga que ser. Están a punto de dar las 6:30 de la mañana, ya ha amanecido y el mar está en calma, es un auténtico plato. Venga Sergio, vamos a echarle pelotas y a disfrutar de un maravilloso día de triatlón, vamos a pasarlo bien un ratito.
Y en esas estaba yo cuando veo que la gente se empieza a meter en el agua, han dado la salida y no me he enterado. Un abrazo a Gustavo y ¡vamos allá! La natación consiste en un par de bucles de 2400m y 1400m entre los que hay una pequeña salida "a la australiana" de unos 20m por la playa. A principio, como era de esperar, hay golpes a tutiplén. intentad imaginaros el que 2500 personas se metan a la vez al agua en un ancho de 70m y empiecen a nadar como posesos. Yo creo que aquí aunque no quieras nadar acabas avanzando porque la marabunta te va llevando.
La primera boya está a unos 500m y prefiero ir en grupo aunque reciba más leches. Sé que soy raro pero el ir con gente me da cierta sensación de seguridad, sobre todo en el mar, medio hostil donde los haya. Bueno, el caso es que poco a poco vamos cogiendo el ritmo, además de pies, manos, cabezas y lo que se ponga por el medio. Es lo que hay.
Tras la primera intento concentrarme en mantener una técnica razonable, hablar de buena técnica nadando y Sergio Ballesteros es un oxímoron. Primera boya pasada y vamos a por la siguiente, otros 500 metritos. La temperatura del agua es perfecta para nadar con neopreno y estoy haciendo un Ironman. Sergio disfruta coño, ¡disfruta! Al llegar a la boya empiezo a oir pitidos y hay como un parón. Resulta que la peña se iba mar adentro y los de las canoas están indicando que hay que girar a la derecha. Esto es así, la gente sigue al de delante y si el de delante se va a Córcega, para allá que enfilamos todos. En fin, pasamos el ecuador de la primera vuelta, primer objetivo cumplido y enfilamos hacia la costa. Joder, levanto la cabeza y los edificios se ven como miniaturas de playmobil...¡nos hemos ido a tomar por saco! Venga, vamos, poco a poco, hacia la costa, recto hacia la costa. De repente estoy solo pero creo que estoy yendo recto...o no...¡vete tú a saber! Venga, vamos a dar 100 brazadas y levantas la cabeza, y así seguimos, 100, cabeza arriba, 100, cabeza arriba, 100, cabeza arriba....madre mía, si esto cada vez está más lejos.
Me da la sensación de que la corriente nos intenta llevar mar adentro y se hace más difícil nadar hacia la costa. Bueno, ya estamos cerquita, un poquito más y llegamos. Cuando faltan 100m me vuelvo a agrupar con unos 10 o 15 tíos y hala, más leches que tocan. Por fin consigo salir del agua y miro el reloj: 47m, ¡genial! según las mejores previsiones. Venga, otra vez al agua ahora a por la vuelta corta.
Esta la hago más relajado, más a mi bola. Ya no hay tanto agobio y se puede nadar más agusto. Además la boya de giro se ve a la primera, ¡vamos Sergio que esto está hecho! Aún así los 700m finales se me hacen larguíiiiiiiiiiiiiiiisimo, madre mía, a ver cuando acaba esto. Paso la boya del límite permitido de nado, ya solo quedan 300m, venga vamos, un poquito más y.....¡llegamos! Salgo del agua y para mi sorpresa no estoy demasiado mareado.
Miro el reloj y marca 1h15m, fenomenal, 5 minutillos mejor que en Regensburg y eso que el mar se me da fatal. En fin, parece que por pura cabezonería a base de echar metros y metros en piscina el cuerpo va haciéndose al medio y que voy aprendiendo a nadar. Pero dejemos estas disquisiciones para otro momento. Me voy quitando el neopreno mientras subo la rampa y voy buscando a Laura. Sí, ¡ahí está! "¿Cuánto me saca Gustavo?" le pregunto. "5 minutos" me responde. Bueno, creo que ya no nos vamos a ver hasta el maratón. Suerte compañero.
Agarro la bolsa con los bártulos de la T1 e intento ponérmelo todo lo más rápido posible: dos piezas, calcetines, muñequera de España, gafas, guantes y casco. Cojo las zapatillas de bici y vamos a buscar la susodicha previo paso por el servicio. Junto a la valla está esperándome Laura para darme unos cuantos ánimos que siempre se agradecen.
Los primeros kms de bici son por Niza, completamente llanos. Intento ir acoplado y pillar una buena velocidad en torno a los 35km/h pero sin desgastarme mucho. Hay mucha gente en el circuito y se nota a todo el mundo muy nervioso. También hay bastantes jueces controlando el drafting (chupe de rueda) y uno de ellos le saca una tarjeta amarilla a uno que se me pegaba al culo. Y aquí llega lo peor del día.
Nada más torcer hacia el interior voy a adelantar a un triatleta y llega otro por detrás sin que podamos esquivar el choque. Intento mantener el equilibrio pero no hay nada que hacer y asumo que me voy al suelo. En la fracción de segundo siguiente solo me venía a la cabeza una palabra: ABANDONO. Instintivamente coloco el cuerpo para amortiguar el golpe en la medida de lo posible y caigo resbalando en la carretera sobre la parte izquierda del cuerpo golpeándome rodilla, codo, hombro y cabeza. Afortunadamente fue resbalón más que golpe seco así que el casco no tuvo que trabajar demasiado. Nada más caer escucho un derrape, una moto de la organización consigue parar a escasos centimetros. Puffffffff, de la que me he librado. Me levanto rápidamente, creo que no tengo nada grave y lo primero que hago es ir a ver la bici, espero que no le haya pasado nada y pueda seguir. Mientras el motorista me pregunta constantemente si estoy bien, hago un primer chequeo de la flaca. Parece que solo se le ha salido la cadena. La coloco todo lo deprisa que puedo mientras el otro triatleta implicado empieza a gritarme como un energúmeno improperios en francés, por suerte parece que tampoco tiene nada importante. Yo creo que ha sido culpa de ambos y bueno, estoy en un estado como de shock, ni siquiera le contesto. El motorista dice que ha avisado al médico de carrera pero le digo que estoy bien y que le espere él si quiere, que yo sigo para alante. El otro triatleta se tranquiliza y acabamos dándonos la mano, pidiéndonos perdón mutuamente y deseándonos suerte. El motorista flipa un poco cuando salimos escopetados pero es lo que hay, no voy a esperar a que me pongan tiritas. Esto es chapa y pintura y poco más. Las primeras pedaladas después del accidente las hago con incertidumbre. Sobre todo me duele la rodilla pero creo que solo es una contusión. La peor parte está en el hombro que me lo he despellejado y me va a estar dando el sol todo el rato. Bueno, como dicen por ahí, esto no es bambi. Afortunadamente voy a poder seguir así que vamos a tomarnos todo esto con mentalidad positiva..¡¡a sonreir!!
A partir de aquí ya pica todo hacia arriba y sobre el km 20 hay una rampa de unos 500m al 12% con máximos del 19% que hace bastante pupa. Luego bajadita y continuos toboganes hasta el km 50 en el que empieza el puerto más duro. Son 20kms al 5% que se hacen eternos. Se trata de estar una horita sin parar de subir con algún que otro km durillo al 7-8%. Voy subiendo tranquilo, sin cebarme que esto es muy largo. Este es un puerto de los que se me dan bien, con porcentajes moderados y para subir a buen ritmo. Paso a muchísima gente y siempre intercambio alguna palabra de ánimo con los españoles a los que adelanto o que me adelantan. Por fin coronamos a unos 1100m de altura y puedo coger la bolsa de necesidades especiales que dan en el km 70. Me he preparado un par de sandwiches de jamón y queso que me meto dentro del maillot.
Veo una ambulancia y le pregunto si tienen alguna crema para quemaduras o para el sol ya que llevo el hombro en carne viva y me da miedo que vaya a peor. Me toca un empanado que debía estar de voluntario que pone una cara como si le hubiese pedido unas gambas al ajillo. Pues nada, sin mariconadas de cremitas, hay que seguir. La temperatura va subiendo, ya está cerca de los 30ºC, y hay que estar hidratándose constantemente. Llevo un bidón con geles y otro con agua que repongo en cada avituallamiento, los cuales se encuentran a intervalos de unos 20kms. En el otro bidón llevo disueltos 4 geles y me dura hasta el km 100. a partir de ahí, isotónica. La idea era guardar los sandwiches para cuando esté harto de barrritas y geles pero como no voy cómodo con ellos decido comérmelos durante la bajada. En cuanto a la comida me impongo el comerme una barrita cada 35-40kms pero la verdad es que cuesta bastante y alguna arcada hay de por medio. No sé si en el IM sufren más las piernas o el aparato digestivo.
Bueno, poco a poco van pasando los kms y llegados al km 90 ya nos ponemos a descontar. Falta un último puerto y luego ya es todo llano y bajada. Pues nada, allá vamos. Ya llevamos más de 1800m de desnivel positivo y las piernas ya no responden como antes, no voy apajarado pero sí que me noto más tostadete. Tras coronar se llega a un tramo llano de unos 5kms de ida y vuelta en el que me encuentro con Gustavo. En el punto de giro compruebo que me lleva entre 5 y 6kms de distancia, ¡menudo carrerón está haciendo! Ahora toca bajar durante 40kms. Los que habéis montado en bici conmigo sabéis que el descenso no es precisamente una de mis virtudes y que bajando me pasan hasta las abuelitas. No os imagináis lo que frustra el que triatletas a los que te ha costado un mundo adelantar subiendo te pasen bajando simplemente por trazar mejor las curvas, sin ningún esfuerzo. Pero lo peor de bajar tanto tiempo es que te duelen las manos, brazos y cervicales de tanto estar en tensión y frenando.
Finalmente llegamos de nuevo al falso llano que ahora es de bajada. Más o menos me queda como una horita para llegar a meta. Quizás en este tramo podría haber intentado ir algo más rápido pero entre que ya voy bastante cascado y que estoy realmente acojonado con la posible petada en el maratón debido al calor, prefiero ser conservador, quizás en exceso, y me lo tomo con calma. Sin mayores contratiempos llegamos a la costa y enfilamos hacia la izquierda rumbo a Niza. Los últimos kilómetros se hacen junto al recorrido del maratón y ya empiezas a empatizar cuando percibes los rostros de sufrimiento de la gente que corre. En la zona de desmontaje veo una bandera de España y ¡¡¡¡sí!!!! allí están Laura y Estefanía. Subidón.
Les comento que me he caido y que no sé lo que va a pasar en el maratón, la incertidumbre es máxima. El parcial de bici me ha salido en 6h39m, bastante mediocre teniendo en cuenta que en teoría es mi mejor sector. Mirándolo con perspectiva quizás debería haber arriesgado un poco más pero nunca se sabe en un IM. Bueno, hago la transición todo lo rápido que puedo, con un paso por el servicio. No sabía si parar pero así ya me lo quito de encima y a ver si hay suerte y la vejiga me aguanta toda la maratón.
Veo que hay un guiri echándose crema solar y le pido. Me echo un buen chorro sobre el hombro....joder cómo escuece. No sé si será buena idea echar crema sobre una herida abierta pero es que el sol me está abrasando vivo. Ahora es cuando viene lo bueno, ahora es cuando toca disfrutar de verdad. Vamos Sergio, sal ahí y vamos a pasarlo bien.
El circuito del martatón es sumamente sencillo. Cuatro vueltas de ida y vuelta totalmente llanas por el paseo marítimo de 10,5kms cada una. Se trata de llegar hasta el aeropuerto y volver, así de simple. Nada más empezar me meto dos geles y me guardo otros dos en los bolsillos del maillot. El ritmo es bueno y adelanto a mucha gente aunque claro, muchos de ellos me sacan algunas vueltas. En el km5 veo que voy a menos de 5m/km, ¡¡volando! Tranquilo que tarde o temprano llegará la petada. Ya de vuelta veo a Laura y a Estefanía, siempre animando, incombustibles, y me cruzo con Gustavo, al que veo lanzado y que seguro que va a reventar el maratón.
Paso por contrameta y primera pulserita. Vamos, ya solo quedan 3 vueltas y además parece que unas tenues nubecillas quieren plantar cara al sol. Se trata de correr, de no andar. Voy mentalizado para correr entre un avituallamiento y otro, separados unos 2kms de distancia. En los avituallamientos voy andando y aprovecho para beber agua y de vez en cuando coca cola, naranja o isotónico. El estómago parece que está respondiendo de maravilla y que voy digiriendo sin problemas todo lo que ingiero. Tengo muy claro que aquí hay que tirar de coco, es muy fácil dejarse contagiar por la gente que se para y acabar haciendo lo mismo. Pero no, hay que correr, se lo debo a Laura, se lo debo a las niñas, a todo el tiempo que les he robado para preparar esto. Corre, corre, no te pares, corre.
Sobre el km 20 veo de nuevo a Laura y le digo que voy jodido, las fuerzas se me están yendo y cada vez me cuesta más correr. Me miente y me dice que me ve bien y que siga, que no pare. Venga, vamos, segunda pulserita. Queda una puñetera media maratón y esto está hecho. Pasado un avituallamiento tengo la tentación de seguir andando cuando escucho que una francesa empieza a gritarme: "Sergio, ¡courage, courage!" Yo no sé mucho francés pero esto me suena al típico ¡Échale huevos! Pues para cojones los míos y vamos a demostrarles a estos frances el courage que tenemos los españolitos. Hala, a correr. La verdad es que es una pasada como anima la gente. Todo el paseo es un espectáculo multicolor con banderas de todos los países y se hace bastante ameno, así da gusto. Yo voy hablando con los españoles siempre que tengo oportunidad, siempre intentando animarles, ya vayan mejor o peor que yo.
Llegamos otra vez al aeropuerto, km 25 y vuelta de nuevo. Pese a que ha bajado el ritmo, sigo haciendo parciales bastante decentes. Calculo que si sigo así podría estar cerca de las 12h, ¡inimaginable al empezar! Con más pena qe gloria llego de nuevo al punto en el que está Laura. Ahora ya sí que veo que el final está cerca. Venga, la última pulserita. Me faltan poco más de 10km y el objetivo de las 12h se desvanece pero aún puedo hacer un buen tiempo. Vamos, vamos, vamos...
Última vuelta. Esta hay que disfrutarla de verdad. Cada vez que llego a un avituallamiento les doy las gracias a todos los voluntarios, les enseño orgulloso mis pulseras y les digo "la derniere tour, la derniere tour" y me despido de ellos. Me acuerdo de todos los que estáis pendientes de mí desde España, los que estáis siguiendo todo este sarao por internet. Soy muy consciente de lo pesado que soy y de que muchas veces puedo llegar a ser monotemático. Sé que unos lo entendéis o compartís más que otros pero en cualquier caso sé que todos vosotros, todos mis AMIGOS estáis orgullosos de que afronte y pueda estar cerca de acabar otro Ironman. Esto también es un poco vuestro. Me acuerdo de mis padres que no entienden como el chico que odiaba cualquier tipo de actividad física se ha convertido en un chalado del deporte y no puede vivir sin él. Me acuerdo de mi hermano al que sé que en el fondo le doy envidia,...a ver cuando te atreves con uno crack. Pero sobre todo me acuerdo de mis hijas, de Nerea y de Icíar. Ellas no están aquí para disfrutar conmigo de estos últimos metros, esta vez no ha podido ser. Sé que es difícil de entender que os robe tanto tiempo por entrenar, por preparar esta locura. Sólo espero que cuando seáis mayores leáis esto y que comprendáis que el Ironman y todo lo que conlleva me hace llegar a ser mejor persona, mejor padre.
Último avituallamiento y último kilómetro para meta. Éxtasis, locura. Voy dando la mano a toda la gente, saltando, contentísimo. Por fin, me meto en el pasillo de meta y...veo la bandera de España. Me paro a darle un besazo a Laura. Tú sí que eres la auténtica responsable de que haya llegado hasta aquí. Tú sí que te sacrificas porque yo pueda cumplir este pequeño sueño. GRACIAS.
Entrada en meta en 12h10m con el maratón en 4h2m, ¡¡¡brutal!!!. Muy, muy contento. Pese a ser un circuito más duro he rebajado 41m mi anterior marca. Rápidamente me encuentro con Gustavo, él sí que ha hecho un auténtico carrerón acabando en 11h14m, ¡te lo mereces crack!
¿Y ahora qué? Pues a descansar un poquito aunque ya hay algún que otro proyecto entre manos. Como le dije a Laura, esto es tan bueno, es tan grande, que no puedo pasar sin esto. Ella me respondió a lo gallego, con una pregunta: "¿No hay dos sin tres?"
martes, 15 de mayo de 2012
Aviaman 2012
lunes, 20 de junio de 2011
Triatlón Villa de Madrid 2011
1er Capítulo - Sprint
El sábado por la mañana teníamos el sprint de aperitivo. La natación bastante bien, logrando mi mejor marca en la CdC, saliendo del agua en 15' clavados. La transición la hago con calma y me adelanta Manu, que salió del agua unos segundos más tarde....tengo que aprender el truco de las gomitas en las zapatillas. Durante la primera subida a Garabitas le tengo cerquita pero poco a poco se me va yendo y no tengo fuerzas ni ganas para sufrir demasiado así que voy haciendo el recorrido de bici a buen ritmo y chupando rueda más de lo que me gusta. Me bajo a correr muy entero y pongo un ritmo de unos 4'30''. Al final pasó lo que tenía que pasar y me acabé picando, intentando pillar a Manu (que no lo conseguí) y que no me cogiera Gustavo (que no lo consiguió). Mención especial a Pablo que cada día va más fino y a Óscar que, como ya va siendo habitual se plantó en la línea de salida con 0kms de bici en la buchaca.
Lo que sobre todo quiero destacar es el inmejorable ambiente triatlético, con muchísimas pruebas y más de 2000 participantes, toda una fiesta del triatlón popular y la prueba de que se trata de un deporte en claro auge.
Por la tarde tocaba olímpico con gran participación armadilla pero me faltaron pelotas y renuncié a hacerlo.
2º Capítulo - Medio IM
El resumen es fácil: 5h38' sin parar de disfrutar.
Sólo éramos 100 valientes y, aunque el aspecto de boxes pudiera parecer algo desangelado, se respiraba un ambiente típico de la larga distancia, con muy buen rollo y compañerismo entre los participantes.
A las 8 en punto salen las chicas y 5 minutos después nosotros. Se trata de dar dos vueltas a un recorrido de 1000m. Al principio voy bien, decido preocuparme de mantener el ritmo y pasar un poco de si voy el último o de cuantos tengo por detrás. Voy pasando boyas y, para mi sorpresa, voy bastante acompañado, mucho más de lo habitual.

Al salir al pantalán para empezar la 2ª vuelta miro el reloj y marca 19'20'', fenomenal. Al inicio de la vuelta nos juntamos cuatro figuras que no hacemos más que darnos golpes y cruzarnos durante 300m. Decido separarme un poco y hacer algún metro de más pero ir más tranquilo. Salgo del agua en 39'30'' y con un subidón muy grande. Por fin estoy nadando decentemente, o por lo menos no tan mal como antes.
Tras una transición muy larga empiezo la bici tranquilo. Hay que dar 8 vueltas a un circuito de 10,6 kms subiendo Garabitas en cada una de ellas. En principio un recorrido durillo y muy rompepiernas. Hay que ir poco a poco, pensar en cada vuelta porque hay mucho desnivel y muchos Grabitas. En la primera vuelta veo un poco de drafting, lo que me cabrea algo pero tengo que decir que en general la actitud de los triatletas fue absolutamente modélica durante toda la prueba.

En la segunda vuelta veo a mi amigo Juán, del Aguaverde que está animando a saco junto con su hija en la subida a las pistas de tenis y a partir de la tercera vuelta ahí está Manu, haciendo lo propio en el mismo punto. ¡Gracias a los dos! Van pasando las vueltas y las voy clavando a unos 23' cada una de ellas. Me pongo como norma comer y beber en puntos concretos del recorrido. Así, nada más empezar la vuelta me tomo un trozo de barrita, al acabar la subida bebo agua con gel y en el giro del teleférico agua a secas. Los avituallemientos están bien surtidos de productos y de personal y nos tratan estupendamente. Así, poco a poco, las vueltas van cayendo y, aunque voy con fuerzas, ya empiezo a ir algo tocadillo y noto que cada vez me cuesta más mantener los ritmos.

En la penúltima vuelta hago una parada técnica para vaciar la vejiga y aprovecho para estirar un poco las piernas y la última la hago más tranquilo, para llegar suelto a la T2, haciendo el parcial de bici en 3h6'.
La T2 sale rápida, me pongo a correr y las piernas responden. se trata de correr 2,5kms hasta el inicio de la subida a Prado del Rey y volver, y así 4 veces hasta completar los 20kms. La primera vuelta mantengo un ritmo de crucero de 5'/km pero ya estamos por encima de los 30ºC y empiezo a ir demasiado tostado. Venga, vamos a por la segunda. Esta sale peor pero al acabarla están mis padres y Laura con las niñas ¡por fin han llegado! ¡Gracias! Subidón para afrontar lo que queda.
En la mitad de la tercera me tengo que parar a masajearme un poco los pies, me duelen muchísimo. Veo a Teto que también ha venido a apoyarnos ¡gracias! Me meto un par de geles y venga, adelante, aunque hace un calor infernal y tengo que bajar el ritmo no hay nada que vaya a impedir que acabe esto. Los kms finales los hago bastante fuerte, aprieto para adelantar a un par de tíos aunque luego me di cuenta de que eran unos doblados....ya me vale. Ya huelo la meta, busco a Nerea para entrar con ella en brazos, la cojo y se pone a llorar, esto ya empieza a ser una tradición..
FINISHER en 5h38' y carrera a pie en 1h47'. Contentísimo. Es todo un privilegio poder contar con este pedazo de triatlón en Madrid capital, espero que el año que viene se vuelva a celebrar ¡Yo repito!
lunes, 18 de abril de 2011
Cogiendo el tono
-Supongo que sigo nadando igual de mal que siempre pero al menos ya no me molesta el codo(casi nada) y a mí me da la impresión de que voy algo mejor.
-En bici he hecho las primeras salidas largas de la temporada, con una de ellas por encima de los 100km y, aunque estoy a años luz de la forma del año pasado, por lo menos me he vuelto a sentir "ciclista".
-Corriendo quizás es donde peor me veo ahora mismo, creo que influye el que estoy pasado de peso. Pero no pasa nada, ya estoy en ello :-))
Por cierto que ayer estuve acompañando a Óscar en la segunda mitad de MAPOMA y me lo pasé pipa. Eso si, ¡qué envidia sana! Cómo me hubiera gustado ser uno de esos 9000 héroes que cruzaron la línea de meta.
En fin, dije que en 2011 correría mi 10º maratón y lo pienso cumplir.
lunes, 28 de marzo de 2011
Calendario 2011

domingo, 6 de marzo de 2011
Ya tenemos objetivo

Me voy a hartar a nadar en este lago.... En fin, en un año en el que hacer un IM es imposible y con el objetivo del maratón de Sevilla tirado por la borda por la maldita lesión en el brazo, necesitaba alguna cosa de estas para ponerme las pilas. Seguro que a mucha gente le parece una chorrada ¡y a mí también! pero estas chorradas me encantan.
domingo, 13 de febrero de 2011
Lesionado
domingo, 30 de enero de 2011
Media maratón de Getafe
viernes, 31 de diciembre de 2010
Balance de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
Volviendo a la carga
domingo, 14 de noviembre de 2010
Media maratón de Moratalaz
domingo, 24 de octubre de 2010
Poco que contar
domingo, 19 de septiembre de 2010
Etapa en la Bola del Mundo
Un poco pasadas las 9 de la mañana en la estación de Tres Cantos nos juntamos Manu, Pablo, Pancho, Alberto y un servidor. Cogimos las MTBs y enfilamos hasta Colmenar por el carril bici. Una vez allí tomamos la ruta del Camino de Santiago hasta Navacerrada, donde nos unimos con el Presi.
Tras una buena "parada del bollo" nos pusimos a subir el Puerto de Navacerrada. Ya llevábamos 40km de subida en las piernas y se me hizo durillo. Lo bueno es que estaba cerrada al tráfico y había un ambientazo con muchísima gente subiendo tanto en bici como andando. Llegué al puerto bastante tocado y la verdad es que no me sentí con fuerzas para subir hasta La Bola. Así que nada, allí esperé a que llegasen los que iban por delante y por detrás. Mención especial a los tres valientes que lo consiguieron: Manu, Fer y Pablo (¡¡¡y con alforjas!!!!), con dos pelotas.
Tras ver coronar el puerto por primera vez a los ciclistas mientras que devorábamos nuestros bocatas y hala, a subir para arriba para buscar un buen sitio en el que animar.
Una vez asentados disfrutamos nos pudimos calentar con te y pacharán mientras esperábamos a los cracks. Una lástima que finalmente Mosquera no pudiera sacar la ventaja requerida pero ¡¡ole sus huevos!!
domingo, 12 de septiembre de 2010
MARASEVI 2011

La idea original era intentar hacer un maratón en otoño pero ahora mismo no me siento con ganas para ponerme a preparar uno, así que dejaremos 2010 como un año sin maratones (el del IM ya dijimos que no contaba) y así de paso cargo algo más las pilas.
¿Y por qué Sevilla? Pues básicamente porque viene muy bien de fechas. Al ser en febrero no hipoteca la temporada triatlética y de paso a ver si consigo no ponerme a comer como un ceporro en Navidad. Además, todo el mundo me ha hablado maravillas de la carrera, aunque no del recorrido. Empezaré a entrenar específicamente a mediados de noviembre con la idea de bajar de 3h30' pero sin obsesionarme, si no se consigue no pasa absolutamente nada.
Por lo demás, pues sigo de descanso activo. Sigo entrenando pero más o menos lo que me va apeteciendo cada día, sin forzar absolutamente nada. La buena noticia es que ya puedo correr sin ninguna molestia.
domingo, 29 de agosto de 2010
Duatlón cross de Alpedrete
Nos colocamos en la salida pensando que éramos los últimos y ¡qué va! la salida es hacia el otro lado y estamos los primeros. Hala, a salir escopetaos cuesta arriba. Ya sabía que no era mi día pero me pongo a correr por encima de mis posibilidades (yo creo que por debajo de 4min/km) y claro, llegado al km 3 tengo que bajar bastante el ritmo. El sol pega de lo lindo y tengo una sed de mil demonios. En fin, con más pena que gloria llego a coger la bici y en la transición me paro a beberme 3 vasos de agua.
Pensaba que la bici se me daría mejor pero todo lo contrario. Sensaciones malísimas durante toda la carrera, gente adelantándome por derecha e izquierda y no lograba mantener una velocidad media decente. Así que nada, en el km 5 pongo el modo "survival=ON" y me dedico a disfrutar del duatlón sin ninguna otra pretensión. El circuito era durillo aunque no demasiado técnico y me daba rabia porque habiendo estado bien lo habría disfrutado mucho más. Por la mitad del recorrido veo a un tío pinchado suplicando una cámara. En fin, como no voy a ganar esto me paro y se la doy. El tío va y me dice "¿me ayudas a cambiarla?" Si hombre, no te jode, y si quieres te llevo a caballito. Qué morro tiene la peña.
Llego a la T2 absolutamente seco y me meto otros 3 vasos de agua. Salgo a correr al tran tran y consigo adelantar a bastante gente, por lo menos las sensaciones del final no fueron tan malas.
Tiempo final 1h38' y una prueba más en la buchaca. Lo mejor es que el sóleo no me ha molestado nada y hoy tampoco me duele así que al menos veo el lado positivo de estas dos semanas de descanso.
A ver qué es lo próximo..
jueves, 26 de agosto de 2010
¿Cuánto cuesta hacer un IM?
Lo que voy a tratar de explicar aquí es cuanto tiempo me ha costado el preparar el IM. Seguí (más o menos) un plan de preparación de 30 semanas y empecé a entrenar allá por finales de diciembre. El resumen de entrenamientos es el siguiente:
-Horas de entrenamiento: 313h (10,43h/sem de media)
-Total de km de carrera: 1066 (35,53km/sem)
-Total de km en bici: 4001 (133,37km/sem)
-Total de m natación: 127800 (4260m/sem)
Como veis las horas semanales no son demasiadas, de hecho bastante bajas para lo que suele entrenar la gente cuando prepara un IM. El máximo valor semanal es de 14,1h.
Lo que pasa es que aquí sólo cuento tiempo de entrenamientos netos, es decir, sin contar ningún tipo de descansos, estiramientos, desplazamientos, cambios de ropa, duchas,... Si tuviéramos en cuenta todo esto creo que al final la media estaría en torno a las 14h/sem. Al final este valor es más importante porque es el tiempo real que te ocupan los entrenamientos y que debes sacar de debajo de las piedras.
En cuanto a número de sesiones por semana, por lo general han sido 9 (3 de cada disciplina por semana), metiendo en ocasiones una cuarta de natación y haciendo cada semana una sesión doble con transición bici+carrera. Y muy importante, con un día de descanso total por semana, que normalmente lo hacía el lunes, después del palizón del finde.
En cualquier caso, como podéis ver, se puede hacer esto dedicando el tiempo que yo lo he hecho, sin necesidad de llegar a las 15 o 16h de media que entrena la gente. Yo creo que el entrenamiento que he seguido me daba garantías suficientes para finalizar la prueba que al fin y al cabo era el único objetivo. Por supuesto que si ya se quiere ir a hacer una cierta marca, pues habrá que entrenar bastante más.
Y lo mejor de todo es que mi mujer no me ha dejado, mi hija me sigue reconociendo cuando me ve y de momento no me han echado del curro, así que mejor imposible, ¿no?.
Que ganas de empezar de nuevo...
domingo, 15 de agosto de 2010
Triatlón olímpico de Pareja
viernes, 6 de agosto de 2010
Sergio, you're an Ironman
Esto empieza en un hotel de Regensburg (Ratisbona), el 1 de agosto de 2010 a las 3:58AM. Alargo la mano para apagar el despertador programado para las 4:00. No hace falta que suene, llevo más de una hora despierto, pensando qué narices pinto yo en todo esto, recordando todos los largos nadados en la piscina, ¿cuántas vueltas habrán sido?, todas las salidas en bici en pleno invierno con un frío que te helaba los huesos, todos esos kms de carrera bajo el calor asfixiante del verano madrileño, acordándome de la lesión del sóleo que está teóricamente superada pero que seguro que dará por saco durante el maratón. Pero sobre todo pensaba en que sin la ayuda de las dos personas que dormían en esa misma habitación no hubiera podido llegar hasta aquí. No puedo decepcionarlas. No hay tiempo para pensar mucho más, hay que bajar a intentar comer algo. Me obligo a desayunar todo lo que puedo , que no es mucho, y lo más importante, un par de tazas de café para poner en funcionamiento el aparato digestivo.
Se puede calentar en el agua pero total, con lo mal que nado no va a servir de nada, ya me calentaré con las leches de los primeros metros como siempre.
A las 6:45 estamos los 2500 triatletas en la playa esperando a que se dé la salida. Estoy completamente aterrado pero me obligo a seguir sonriendo ¡menuda pinta de imbécil debía tener! Intento concentrarme en lo que toca ahora: "Vamos Sergio, vete paso a paso, de momento piensa sólo en salir vivo del agua y después ya veremos".
El circuito de natación consiste en dar una vuelta completa al lago en forma de "U" invertida hasta completar los 3800m. Poco a poco van pasando los minutos que aprovecho para ajustarme el gorro y las gafas, a ver si por una puñetera vez consigo que no me entre agua. Música, palmas, gritos de ánimo, pulsaciones disparadas y tensión en aumento hasta que por fin escuchamos: "Triathletes, one minute to go" y...¡empezamos!
Me voy metiendo en el agua despacito, sin ninguna prisa. Los primeros metros son un hervidero de piernas, brazos y cabezas embutidas en trajes de neopreno. Hay tanta gente que se hace imposible nadar, bastante es con no ahogarse. Cuando la cosa se despeja intento seguir el consejo de coger como referencia unos buenos pies y seguirlos intentando guardar fuerzas. Pero no voy cómodo, tengo la impresión de que voy más rápido que los de delante y recibo demasiados golpes. Pues nada, paso de pies, esto lo hago en plan "no drafting" y a eso me pongo, a nadar a mi aire, relajado y pasando de la gente, intentando deslizar y, en la medida de lo posible, disfrutar de la natación. El agua está estupenda y el lago es un plato ¡qué más se puede pedir!
Me concentro en nadar, sólo nadar, no hay que pensar en nada más. Van pasando las boyas y en el punto de giro de 180º aprovecho el colapso que se forma para mirar el reloj: 38m. Puffff, mucho mejor de lo esperado, venga Sergio que sólo te queda la mitad y esto está hecho. Pero claro, algo tenía que pasar, Cuando llevaba unos 2500m un armario de 2 metros que va nadando a braza me arrea una patada en el ojo izquierdo que me deja medio KO. Me paro a colocarme las gafas pero no hay mucho más lugar a reproches o lamentaciones, hay que seguir. En cuanto me pongo a nadar de nuevo veo que un grupo de unos 50 o 60 triatletas recortan descaradamente para saltarse un par de boyas y ahorrarse unos 300m. Reconozco que estoy tentado a unirme a ellos y siento impotencia y rabia pero ¡qué coño! yo no he venido aquí a hacer 3500m, yo quiero hacerlos todos. En fin, está claro que los hay que hacen trampas hasta en el solitario. Lamentablemente los gorros no llevaban los números de dorsal, para mí el único fallo organizativo de todo el IM. Bueno, el caso es que después de la patada voy medio mareado y noto que el ritmo baja. Consigo enfilar el último largo. Vamos, son sólo 900m y ya estás fuera. Ya veo el arco de salida a lo lejos. Esta distancia la he nadado en infinidad de ocasiones durante los entrenamientos. Venga, vamos, una brazada tras otra y esto está hecho. Cuento las boyas que quedan, son 4, ahora 3, 2, 1, miro el reloj y veo que puedo bajar de 1h20' pero tengo que nadar un poco a braza porque voy tocado. Por fin toco la arena y me pongo de pie con mucho miedo recordando lo que me paso en Elche. Afortunadamente esta vez las piernas responden y puedo andar. ¡He salido del agua y estoy vivo! 1h20', fenomenal, casi ni me lo creo.
Los primeros pasos al tocar tierra son complicados pero enseguida se pasa el mareo y mientras me voy quitando el neopreno intento buscar a Laura entre el público, quiero decirle lo bien que lo he hecho pero no hay suerte, no la veo aunque después me dijo que me estaba gritando. Debía ir más zombi de lo que me parecía. En fin, hay que seguir. Cojo la bolsa de los bártulos de la bici y me dirijo a la carpa de la transición. Allí hay montada una buena y me cuesta encontrar un sitio en el que sentarme. Había decidido cambiarme completamente así que me visto de ciclista y me pongo la muñequera con la bandera de España comprada para la ocasión. Hala, a por la bici. La encuentro sin problemas y cuando el juez me da la señal de montarme oigo el grito de Laura ¡Allí está! "Lo has hecho fenomenal me dijo". Me alegró tanto verla que se me saltaron las lagrimas y me dio un subidón tremendo para empezar con la bici. Venga, vamos, que sólo son 180kms de nada, ja, ja.
Son las 8:30, la temperatura está aumentando rápidamente y no tengo nada de frío en la bici, mala señal para lo que vendría después. El recorrido ciclista consiste en dar dos vueltas de 85kms más un tramo final de 10km hasta la ciudad. Los primeros kms los hago tranquilo y me pasan triatletas por todos los lados. Pensaba que adelantaría a gente como suele pasar siempre cuando empiezo con la bici pero aquí es al contrario, no paran de adelantarme triatletas con sus cabras (bicis específicas de triatlón), sus cascos aerodinámicos y sus ruedas lenticulares. Yo a lo mío, que me pasen que ya habrá tiempo para cogerles. En el km 10 empiezan los toboganes, que si bien no son demasiado duros si que permiten meter plato pequeño y cambiar un poco la postura. En las subidas adelanto a muchísima gente, con esa manía que tenemos los españoles de demostrar a todo el mundo como subimos al sur de los Pirineos. De todas formas la gente va clavadísima, demasiado para el momento en el que estamos. En el km 26 comienza el descenso y aquí si que todos los guiris se lanzan a saco. Pues nada, que me pasen. Yo me concentro en mantener una buena media, en torno a las 30km/h y comer y beber metódicamente. Llevaba bien aprendido que la clave para finalizar un IM está en la alimentación y la hidratación, sobre todo durante el segmento ciclista. Había decidido comer una barrita cada 25km e intentar meterme un gel cada 40km.
El recorrido a partir de aquí es más o menos llano, lo que permite ir bastante tiempo sobre el acople. Además, se pasa por bastantes pueblos, cuyos habitantes estaban volcados con la prueba. Mucha gente en la calle, incluso con barbacoas, para ver la prueba. Ya me conocéis, siempre intendo agradecer a la gente su apoyo, así que cada vez que veía a un grupo de personas animando yo les animaba más todavía y les gritaba "¡GRACIAS, DANKE!" o "¡VAMOS, GO, GO, GO!". Tenía claro que esto me quitaba tiempo y energías pero yo a esto he venido a pasarlo bien y hacíendo esto me lo estaba pasando pipa. Además, siempre que adelantaba o me adelantaba un español le animaba durante unos instantes, siempre manteniendo a rajatabla la normativa "anti drafting", es decir, sin chupar rueda. La verdad es que me encantó el que la inmensa mayoría de los triatletas lo respetaban escrupulosamente, a lo que contribuía la gran cantidad de jueces en moto que seguían la carrera.
Y así van pasando los kms y vamos llegando al final de la primera vuelta. Miro el reloj y veo que llevo 2h 45' de bici, con lo que veo factible el objetivo de bajar de 6h en el segmento. Voy bien pero estoy algo cargado de espalda y cuello de tanto acople y estoy deseando llegar de nuevo al tramo de subidas para poder cambiar la postura un poco. Aunque sigo adelantando a gente noto que ya no subo tan sobrado como antes y hasta la última cuesta se me atranganta un poco y voy bastante atrancado. Me está bien merecido por ir sobrado, al final esto te pone en tu sitio. Bueno, llegado al km 100 ya voy pensando en descontar. Me hago a la idea de que no me queda más que un Madrid-Soto del Real-Madrid, recorrido que este año he hecho bastantes veces y me autoconvenzo de que lo tengo hecho. Pero no, cada vez voy peor y aunque no se puede decir que vaya apajarado voy sintiendo que las fuerzas se van yendo poco a poco y donde antes iba a 35km/h sin problemas ahora me cuesta un mundo hacerlo a 30km/h.Pero lo peor fue que me empezaron a doler las plantas de los piés. Ya me ha pasado alguna vez en salidas largas con calor. Creo que se debe a que se me duermen los pies y eso hace que sufra un dolor que se va haciendo insoportable. La única solución es parar, quitarme las zapatillas y masajearme un poco los piés hasta que se pasa. La primera parada la hice en el km 115 y aproveché para vaciar la vejiga pero lo malo es que a partir de aquí tuve que parar cada 15-20km y el dolor no remitía. Eran paradas de 2-3 minutos pero es frustante ver como te pasan como balas los triatletas a los que te ha costado un mundo adelantar unos minutos antes. En fin, hay que seguir, esto es lo que tiene el IM, hay tantísimas variables a controlar, tantísimas cosas que pueden salir mal que hacer una carrera perfecta es casi imposible. Para complicar algo más las cosas sopla un viento bastante incómodo y ya casi no hay gente animando en los pueblos, el objetivo de las 6h se esfuma rápidamente.
Finalmente consigo acabar las segunda vuelta y afrontar los últimos kms hasta Regensburg. Me acuerdo de que la teoría dice que en bici hay que reservar para luego poder darlo todo corriendo. ¡Pero qué voy a reservar si ya no tengo nada! Venga, vamos a acabar la bici y luego ya se verá.Llego a la T2 tras 183kms y 6h26m de bici. No está mal pero aquí sí que creo que podía haberlo hecho mejor. Lo único que quiero es ver a Laura y a Nerea y ponerme a correr. Cuando estoy bajándome de la bici las veo, detrás de la bandera de España. Les grito y les digo que voy bien. Me dirijo a la carpa y me vuelvo a cambiar completamente de ropa para ir más cómodo en el maratón. Había decidido ponerme la camiseta que me regaló Laura cuando nació la peque, con el texto "El papá de NEREA" por detrás. Salgo a correr bastante acojonado, en parte porque ya debíamos estar rondando los 30º y en parte por la incertidumbre de como responderán las piernas y el maldito sóleo.
Sorprendentemente las piernas responden muy bien y hago los primeros minutos a un ritmo bueno, adelantando a bastante gente. Lo que pasa es que me noto completamente vacío de energías y sé que tarde o temprano va a llegar el petardazo. Bueno Sergio, aquí hemos venido a disfrutar así que vamos a morir matando.
El circuito del maratón consiste en dar 4 vueltas de 10,5kms cada una, lo que hace que el contacto con el público sea máximo. Los primeros kms pasan por el centro de la ciudad y hay tanta gente animando que es imposible no correr. Luego se sale a un parque con un lago en el centro al que se le da una vuelta y, en general, se trata de un circuito bastante llano.
La estrategia para los primeros kms era correr entre los avituallamientos, que están separados unos 2kms entre ellos y andar mientras cojo algo de beber y comer. El menú era completísimo, hielo, agua, cola, powerade, red bull, pasteles, frutas, galletas saladas, geles, vamos, como para quedarse allí a merendar. Lo que pasa es que sólo me entraba agua y algo de cola o powerade de vez en cuando. Lo intenté con un gel y un pastelito pero el riesgo de vomitar me hizo abandonar la idea. Durante la primera vuelta voy cumpliendo lo estipulado, manteniendo mi ritmo de crucero de 5min/km y consiguiendo de forma más o menos fácil la primera pulsera, de color verde. La gente anima a saco y yo correspondo con aplausos, sobre todo a los españoles. Hace un calor sofocante pero de momento puedo seguir corriendo.
Al final de la primera vuelta me esperan Laura y Nerea para darme ánimos. ¡Vamos! Esto me permite seguir corriendo unos kms más y obtener la pulsera amarilla, ¡ya sólo quedan dos! Pero empiezo a ir mal, muy mal. Los pies me arden, aunque no me duelen tanto como en la bici, y cada vez me cuesta más correr. Al final, en el km 15 me pongo a andar. Hasta aquí hemos llegado, a partir de ahora toca hacer el maratón "a la americana", es decir, un rato corriendo y otro rato andando. Nunca pensé en abandonar, esto lo iba a acabar aunque fuese literalmente a rastras pero a partir de aquí sufrí muchísimo. Cuando acabo la segunda vuelta le digo a Laura que voy muy jodido y ella me dice que no me pare, que siga. Venga, hostias Sergio, que tu mujer y tu hija no llevan más de 10 horas esperándote para verte andar ¡hay que correr!
Es dificil explicar lo que sentía. Me dolían todos los músculos de cuerpo, cada vez que intentaba correr era una tortura y, por contra, estaba en un estado de absoluta felicidad. Coño, que estaba haciendo un Ironman, la ilusión de mi vida y como no me canso de repetir, lo quería disfrutar al máximo de principio a fin. El único momento realmente malo llegó al empezar la tercera vuelta. El calor seguía siendo sofocante pero yo estaba helado y de repente me encontré tiritando. Aquí si me que me asusté algo porque podía significar que las cosas se podrían poner feas de verdad. Afortunadamente bajé el ritmo y la sensación de frío se fue pronto. Esta vuelta fue la peor. Tras conseguir la pulsera azul pasé por los peores kms. La gente va muy tocada y te acaban contagiando. Veía a gente pararse a vomitar o a triatletas que estaban tirados en la cuneta completamente reventados. En el km 27 veo que un tiarrón que iba algo por delante se empieza a tambalear y se deja caer al suelo. Voy rápido a ver qué le pasa pero me dice algo en alemán y no entiendo ni papa. Al final no pasó nada, se pararon otros triatletas alemanes que le tranquilizaron y en menos de 3 minutos habían llegado dos médicos para atenderle. La verdad es que la organización de todo el Ironman fue casi perfecta, y la actuación de todos los voluntarios y personal sanitario, modélica. Hago cálculos y veo que con un poco de esfuerzo puedo bajar de las 13h pero, claro, para eso voy a tener que seguir pasándolo bien. Aquí es cuando me acuerdo de todos los que estáis apoyándome desde España, de todo el coñazo que os he estado dando durante estos meses con el tema ironman y en todos los mensajes y llamadas de ánimo que he recibido. Joder, esto también es para todos vosotros.
No sé muy bien cómo explicarlo pero repentinamente siento que las fuerzas vuelven, que lo que antes costaba un mundo ahora cuesta un pelín menos y que aguanto más tiempo corriendo. Llego al final de la tercera vuelta y le digo a Laura completamente enrrabietado: "Con cojones, esto se acaba con cojones". Me mira como diciendo "estás más colgado de lo que creía". Además escucho a Nerea decir "¡Vamos papá, Vamos!" Pues eso, vamos, de aquí a la meta como un tiro. Sólo faltan 10 malditos kms y estoy en meta. 10kms me los hago con la minga, ¡cuántas veces los habré corrido! Venga, venga, un poquito más y ya tengo la tan ansiada pulsera rosa. Ahora sí que hay que disfrutarlo de verdad. Voy parando en los avituallamientos para aplaudir a los voluntarios ¡qué magnífico trabajo!, que corresponden con gritos de ánimo y me hacen la ola. Se me saltan las lágrimas y sigo, sigo, sigo hacia la meta. No me olvido de animar todo lo que puedo a la gente que adelanto y que va por su segunda o tercera vuelta. Vamos, vamos, un poco más y ya está. En el km 35 aparece el amigo sóleo para dar un poco por saco. No pasa nada, llegado a este punto podemos ir juntos hasta la meta sin problemas.
Enfilo la meta y me pongo a aplaudir como un energúmeno, a lo que el público responde animando a saco. Me imaginaba que iba a llorar pero no, no salen lágrimas, sólo un estado de alegría infinita. Entro en el pasillo de llegada y busco con la vista a Laura y a Nerea. Sí, sí, ahí están. Quiero coger en brazos a la peque pero se pone a llorar y se la devuelvo a Laura pero me dice, "No, cógela". ¡Gracias! Este es el momento que llevo esperando 8 meses y por fin se ha hecho realidad. Nerea, espero que cuando seas mayor y leas esto puedas perdonarme el mal rato que te hice pasar. Quedan 50m y voy corriendo con mi hija mientras escucho por megafonia "Sergio Ballesteros, from Spain, you're an Ironman".
Al final fueron 12h51m y el maratón en 4h50m. Contento con el tiempo final pero no con el maratón, creo que lo puedo hacer mucho mejor. En cualquier caso, estoy en una nube. Tras devolver a la peque paso rápidamente por el control médico y me voy a que me den la camiseta de Finisher y el diploma. Madre mía, soy FINISHER. Ha pasado ya una semana y todavía no acabo de creérmelo. Luego a buscar a la familia y a reponer fuerzas con esa deseada combinación bávara de cerveza y salchicha.
Sé que para algunos de vosotros esto será una gilipollez y que no le véis el sentido a entrenar tanto o sufrir tanto. Bueno, yo sólo os digo que si os pica el gusanillo no dudéis en probarlo. Si yo lo he hecho, lo puede hacer cualquiera.
Por cierto, os preguntaréis si es cierto eso de la tan temida depresión post-ironman. Pues sí, algo de eso hay pero la mejor medicina para combatirla es empezar a pensar el el próximo...








